Estoy aquí
en tu puerta
llamo.
Duermes un dulce sueño,
quisiera observarte mientras sueñas,
deseo acariciarte
con dedos autoritarios
hasta hacerte vibrar.
Labios ansiosos de ti
acariciar quisieran los tuyos,
alentar en los ojos
en el cuello,
apoyar sobre la espalda.
Dame tus caricias,
acaríciame en mis deseos,
encántame con sinfonía de gestos,
mírame a los ojos mientras
penetro todas tus ganas
hasta encontrarte
el alma.
Ahora quiero que seas mía,
abre la puerta del deseo,
llévame al paraíso,
te imploro
compañera de una noche.