Y como el agua del rio
que desciende al mar
acaricia las piedras en su lecho
mis manos descenderán sobre ti.
Como roca pulida
tu piel se calentara al paso de mis caricias,
mi respiro será brisa entre tus cabellos
y mis labios serán dulces en tus senos.
Nos envolvernos uno entre los brazos del otro
como mórbidas mantas de hierba y de mar.
Subiré sobre ti como ola sobre los escollos
lenta y caliente bajaré
besando cada rincón de tu cuerpo.
Mis labios húmedos no te dejaran descanso
te buscaran hasta donde les dejaras ir…
Te guiare como espíritu en el aire
hacia el placer del amor elegido
y después te dejare marchar
solo para sentirte gritar mi nombre…