El sol colorea el día.
El canto de los pájaros,
da vida a mis sueños,
el susurro de los árboles.
componen notas jamás oídas.
Luego,
tu mano,
acaricia mi piel,
y tus ojos,
despiertan mis sentidos.
Nuestros movimientos
como nubes,
sobrevuelan los pensamientos más íntimos.
Saboreo tu dulce fuente de vida,
tus respiros crecen
los escalofríos,
invaden mi cuerpo.
Como dos almas en un solo cuerpo,
siento tus latidos en mi pecho,
Más y más
como una rosa,
dirigida hacia el sol,
tu ser mujer se expande en mí.
Una caricia,
deja nuestros deseos aún encendidos.