Los ojos abiertos al mar
y verte allí con lecho de arena
y sabanas de olas
y las estrellas a velar tus sueños
En tus espaldas anemonas de mar
transparencia te circunda sobre el agua
ligero viento se alza
y el respiro toca el alma
Busco el contacto de los cabellos
donde hacer escurrir el sueño con los dedos
y acaricio los rasgos de tu rostro
hasta la orla de tus besos
En estas caricias es un bien de morir
y esperarnos
y dejarse ir con los pensamientos
en otros litorales donde poderte buscar
Tu rostro entre mis manos te calza
y te sueño bajo mi respiro
junto a todas las cosas que
hoy no parecen y son
Y llenar las manos de tu corazón
y sentirlo latir al unísono
con mis pulsos tiesos en una caricia
como la lenta exuberancia de las olas
Sino a besarte dónde venimos al mundo
este besar ciego
en labios que no saben hablar
y donan el vivir, vida de mi germina
Y después con desesperación en la boca
las serenas palabras de amor
deseo entrar dentro de ti
pasadizo imposible de la materna puerta
Y despertarse con el cuerpo emergido
en el mar de mis pensamientos
y ver mi alma engullida
de un sueño de una cualquier noche de verano