Cuando hacemos el amor
no cierres los ojos
Susúrrame el calor
en calientes palabras
Quema mi piel
con tus labios,
escóndeme tus dientes
pero muérdeme el corazón
Con incurables lamentos
sacia mi lujuria
encarcélame en una red
sobre la orilla de la playa
Como una flor en el acantilado
cojéeme, recógeme...
y en los pliegos del alma
yo recojo tu nombre
nutriéndome de ti.