21 nov. 2008

entrare en tu cuerpo



Como un torrente de amor y pasión
cae el amor entre tus piernas
como fresca lluvia matutina
que refresca tu piel
tu ser...

Envueltos en celo...
dejando que nuestros cuerpos
se reconozcan una vez más

Dejo  que me guíes
por la turgencia de tus senos
mis labios con lasciva intención
acarician, hacen suyos
cada centímetro de tu piel...

Olvido la razón
dejo que sea la locura quien me lleve
quien me guíe
a los secretos de tu cuerpo
y de tu piel

Y luego de la locura
y la pasión
en la que, mis besos
hicieron suyo lo más íntimo de ti
Sólo entonces
entraré en  tu cuerpo...

18 nov. 2008

jadeando

Nace al imprevisto

y se expande entre nosotros

baña nuestra intimidad

que viene acariciada

con pensamientos prohibidos

 

Nosotros que sabemos ya donde queremos y

como podemos gozar

peligro se mezcla a la intriga

no obstante es excitante y fantasioso

todo cuanto desaparece entre un silbido y el otro

lentamente

sin darse cuenta

mas con el corazón y el pensamiento

de haber pecado

 

Pero para nosotros es solo un otro estimulo

porque no hay malicia

solo una frenética pasión

la nuestra....

11 nov. 2008

amame a oscuras

Ámame a oscuras!
Tu beso amor ¡tan lleno de misturas!
Que sensibiliza mi piel
y me eleva a las alturas
es un dulce veneno
que lo bebo con premura
consiente que será solo el comienzo
de una noche al borde de la locura.

Mi beso amor
que  te llena la boca de dulzura
te lame todo el cuello
y entre tus  senos … allí se duerme
buscando en su tibieza cobertura.
Lo despiertas con pasión de lengua impura
Pidiendo que no se detenga y baje a  tu cintura.

Te siento como gozas
y me llenas de ternura …
penetro a tu nido haciéndote  mia
y me olvido que este amor
es un amor vivido a oscuras.
Y me tienes entre tus piernas
que son fuertes ligaduras.

Y los poros se dilatan pues los dos
jadeamos exhalando mieles puras
llegando al clímax …
Convirtiéndose en locura .

Tus senos se convierten
en turgentes piedras duras
que se alzan como palomas
en un vuelo de aventura.

Enfundados en este acople de ternuras
deseando que esto no acabe nunca.
Permanezco aún en tus honduras
en tu bóveda húmeda y en tu juntura y me dices:
¡sigue mi amor, amándome a oscuras!